A mí como padre me sorprende cada día más como ciertos eventos de la educación de nuestros hijos se presentan a edades cada vez más tempranas. Esto es inevitable, ya que con la gran versatilidad de los medios de comunicación, nosotros y nuestros hijos somos bombardeados con información prácticamente en el momento en el que sucede. Las redes sociales y el conocido Web 2.0, envuelven a los adolescentes en un mundo en el que es ya muy fácil saber lo que es real y lo que no lo es, y les da acceso a información que puede no ser apta para su edad. Hoy más que nunca los adolescentes tienen relaciones sexuales, y en la mayoría de los casos no saben lo que esto significa.
 
¿Cuantos padres realmente sabemos lo que experimentan nuestros hijos diariamente al relacionarse con su comunidad escolar, con su comunidad virtual en la web, y más importante aún cuantos hablamos con ellos sobre estas experiencias para asegurarnos de que entienden lo que significa?

Por ejemplo, ¿cual es el fondo o la causa de que en una fiesta en la que la edad promedio es de 14 a 15 años, se tenga que observar a uno que otro adolescente perdido de borracho? ¿Es culpa de él o es culpa de sus padres?
En mi opinión la culpa es totalmente de los padres que no se han dado el tiempo y el espacio para sentarse con sus hijos a platicar sobre estos temas en forma profunda y seria. Y con forma profunda y seria me refiero a asegurarse de que sus hijos entienden y están conscientes de lo que por ejemplo tomarse una copa de vino significa, y lo que puede pasar si este tipo se bebidas se ingieren en exceso y las consecuencias no solo físicas y sociales que esto puede tener, sino que puede resultar en tragedias fatales.

La tragedia sucedida en el News Divine, resultó tan fatal, porque la gente que ahí estaba, muchos adolescentes de ellos, se sintieron sorprendidos en flagrancia cuando por el sonido local del antro les solicitaron desalojar el lugar en forma ordenada. Contrariamente salieron corriendo porque por el grado de intoxicación que tenían, la mayoría creía que serían llevados presos y se provocó un caos total que resultó en 12 muertes.

Nosotros como padres no podemos evitar que existan este tipo de antros, los cuales están operando cuando deberían estar legalmente clausurados por incumplir las normas de seguridad. No podemos controlar que a nuestros hijos, un tercero le llegue a ofrecer tachas o drogas, o que simplemente se la pongan en la bebida para poder abusar de ellos o asaltarlos posteriormente. Lo que si podemos y debemos hacer es concientizar a nuestros hijos acerca de estos peligros a lo que se exponen si no saben cómo lidiar con este tipo de situaciones. 

Es nuestra labor como padreas darles las herramientas necesarias para que nuestras hijos y más los adolescentes, tengan la capacidad de anticipar situaciones que los comprometen y reaccionar de manera firme y sin titubeos antes que sucedan, sin importar cuanto presión existe por parte de amigos o desconocidos. 

Un NO a tiempo puede significar el ser parte de la estadística de jóvenes aplastados en un antro. 

México es una sociedad muy cerrada en la que por idiosincrasia no se tocan muchos temas con los hijos. Es importante encontrar la forma de acercarnos a ellos y platicar acerca de todos los temas que tienen en la cabeza y que mucho de ellos los confunden.

No hay tema que no pueda ser platicado con sus hijos, inténtelo, ellos lo entenderán y les ayudará mucho a fortalecer su autoestima.